Cuentos para reflexionar
Este es uno de esos pocos cuentos para pensar que al terminar me ha hecho llorar. Digamos que es un termómetro interno que me dice, que sí, efectivamente este cuento es el indicado para el artículo.
No quiero adelantar nada del relato, solo quiero pedirte que antes de comenzar a leerlo, hagas tres respiraciones profundas y dediques toda tu atención a la lectura.
Cuento para pensar
Esta es la historia de cuatro velas que lentamente se quemaban en una pequeña habitación. El lugar era tan silencioso que hasta se podía escuchar la conversación que mantenían entre ellas.
La primera de las velas dijo: YO SOY LA PAZ, pero lamentablemente las personas no consiguen mantenerme encendida. No sé cuánto tiempo más me mantendré iluminando hasta que me apague – fue terminar de decir eso y dejo de alumbrar.
La segunda dijo: YO ME LLAMO FE, lamentablemente mi llama es muy superflua. Son pocos los que quieren saber de mí, no encuentro sentido para permanecer encendida. Fue terminar de hablar y la suave brisa que corría por la habitación la apagó.
Muy triste la tercera de las velas dijo: YO SOY EL AMOR, no tengo más fuerza para seguir iluminando, nadie me aprecia y todos me hacen a un lado. La gente hasta se olvida de su círculo más cercano e incluso los que han recibido mucho de mí, me dan la espalda. Y sin más se apagó.
De pronto entro en la habitación un niño y al ver las tres velas apagadas dijo: ¿QUE ES ESTO? Por favor ustedes deben estar encendidas hasta el final – y se echo a llorar.
No tengas miedo – dijo la última de las velas que permanecía intacta – Mientras yo tenga fuego podremos encender a las demás. YO SOY LA ESPERANZA. El niño con los ojos todavía llorosos, tomo la vela y encendió a las demás.
Autor desconocido.
Adaptación Paz Interior.
Más cuentos para pensar
Este simple pero ilustrativo cuento para pensar busca ser, nunca mejor dicho, una luz de esperanza. Una luz para que dejemos de creer que la solución a nuestros problemas y los de la sociedad va a llegar de la mano de la clase política. Somos nosotros “los desconocidos” los que con nuestros actos del día a día, debemos ser ejemplo para crear una sociedad más consciente, de que nuestras formas no están siendo las correctas y debemos de cambiar urgentemente.
Otras historias para pensar
Media frazada – El árbol de los problemas – El padre y el hijo
Adiós querido papa – El amor verdadero – Un camino embarrado
